sábado, 5 de junio de 2010

Remember.

Etiquetas. Manos. Espejos (que son abominables, porque multiplican el número de hombres...). Comicidad. Convencionalismo. Televisión. Entrada. Ritmo. Pelar. Descascarar. Sorprender. Juzgar...
Palabras sueltas que golpean las paredes de mi cerebro. Las recibo como quien recibe los estallidos lejanos de una ametralladora asesina. Estocadas unánimes que me derriban a la distancia.
Eso, y lo que siento desde hace tres semanas. Siento que tengo las alas pegadas al cuerpo, las siento petrificadas. Como si de a poco se hubieran ido cubriendo con una sustancia similar a la brea de los asfaltos. Me duele. Y me duele porque quiero volar, y quiero volar porque quiero ser feliz.
Los ventanales que me rodean se cubrieron de costras grises que les impiden a los ases de luz penetrar en mi interior. Estoy a oscuras, con los ojos ciegos. Aturdida de tanta incertidumbre, de tanta inestabilidad emocional. Soy receptora de un discurso ininteligible, del cual también soy emisora, pero desde la orilla opuesta de este caudaloso, intempestivo rio, que lo devora todo a su paso.
Así mismo, puedo intuir que con esto que me esta pasando, tengo que construir lo que seré de ahora en mas. Evolucionar. Arrastrar calma en la arena.
Despegar los parpados lentamente pero con decisión. Afuera lloverá lo necesario como para que las costras que me sumen en esta oscuridad palpable desaparezcan por completo. Le voy a dar vacaciones a mis pensamientos, un viaje muy lejos de mí. Así podre resolver el enigma existencial que se me presenta en frente, dispuesto a derribarme, dispuesto a acabar conmigo. Casi sin pensar: NO MAS LEJOS, PERO SI HASTA AQUI.



Frutilla flash.

Las mejillas rojas de frutilla helada, burbujeante, alcohólica. Siento que me brillan los ojos en la oscuridad, la piel es como siempre la soñé.

El estado alterado de mi espíritu parece haber olvidado el viejo cuento ese del "toque de queda". Ahora se dispone a despertar a cada uno de sus instintos, que yacen dormidos en el viejo placard de las fantasías.
Poco a poco, el arte se tiñe de un violeta tornasol, los destellos provocan en los presentes un perverso complot sentado en las bases de la exquisitez humana. Rituales antiquísimos en los que el hombre devora la carne del hombre, extrae su néctar, lo disemina y lo vuelve vida, deseo, fuego y luego agua.
Ecos de risas que esconden algo. Secretos casi inconfesables para quienes no son de la partida. La típica y endeble frase: "No hablo de mi vida privada"... ¡Por Dios! Es tan gracioso. Las imágenes hablan por si mismas. Los rostros parecen disfrazados de sus propias sensaciones. Emociones viscerales que se manifiestan acorde a la ocasión.
Nadie puede hablar. Miradas que protagonizan, esta vez, una masacre de palabras. No juzgaras...
Y como por arte de la subjetividad absoluta, una ventana gigantesca llega volando hasta mi. Me observa, me inspecciona como quien pretende convencerse de todo lo contrario a lo que piensa. Sus cristales, que son alas extensísimas, se reflejan en la inmensidad de una lluvia de meteoritos. De pronto, su aleteo es tan intenso que transforma el aire en tormenta. Y el apacible cielo es ahora un monstruo enardecido que solo tiene sed de venganza.



                              Leyon, sintiéndose atiborrada de excusas.

Impulsar.

Estoy naufragando en el golfo de los recursos marchitos. La rendija que me propino un fuerte golpe en la cabeza se burlo de mis ojeras, y no pude reprimir un grito ahogado.
Hay un desfile de disparates parlanchines en la calle principal del pueblo, que es el ángulo antagónico de Luvina. Donde todos cantan, todos bailan y yo también (pero no antes de naufragar).
Necesite comprar un casete para rebobinar la película de mi vida, para lo cual horneé galletas de avena y miel, que luego cambie por una enorme paleta de caramelo Y deje para otra ocasión aquello del casete, aquello de mi vida...)
Al regresar de desfile, me pareció vislumbrar un poderoso destello blanco. Volví sobre mis pasos, hasta el fin de la calle que acababa de dejar atrás. Me adentre en la vaga oscuridad y di con una lámpara maravillosa, aunque inservible en su totalidad.
La luz provoco en mí un profundo estado de somnolencia, de manera tal que sentí de pronto un irrefrenable deseo de tenderme sobre cualquier superficie y dormir, aunque más no fuera por algunos absurdos momentos.
Mis parpados fueron dos telones nulos e inmensamente pesados. Los deje caer casi como una premisa divina. El calor que me abrazaba desde el aire se hizo cada vez más insoportable, y como por arte de magia, una oleada de frío se apodero de mí. Ahora ya no tengo calor, dicha brisa actuó como un elixir reparador dentro de mi cotidianeidad de ciclotímica imperfecta.

Leyon, harta de insistir.

Mudos.

Espacio. Terquedad. Terquedad. Espacio. Incongruencia. Idiotez. Terquedad. Espacio...

Ella vive como en código Morse. Respira al compás de los pasos de aquel hombre que no la ama. Pero en vez de intentar olvidar...
Ceguera. Tristeza. Espacio. Espacio. Dolor. Terquedad. Incongruencia. Amor. Espacio. Espacio. (Nada)
Ha llegado, desde algún eco remoto, una voz que le susurró al oído algo que a cada minuto cree con más convicción: El amor que profesamos puede convertirse en odio. La intensidad con la que profesamos ese amor, cabe en las entrañas de su alter ego, que asegura poder odiar con las mismas fuerzas, dentro de las mismas e inconmensurables dimensiones del amor.
Esto mismo la ha dejado un tanto compungida. Ahora teme de lo que siente. Y otra vez la duda, la incertidumbre...
Miedo. Inseguridad. Espacio. Vacío. Soledad. Espacio. Silencio. Bullicio. Silencio. Un grito desgarrador. Espacio. Espacio. Ella. (Nada)
No queda más que tiempo. Espacio. Fin.

Inside.

Treinta y tres horizontes dibujados en el fondo de mi cama. Desdoblo las sabanas, que parecen espejos, y me redescubro en cada situación de mi vida. No podría imaginar cual es el final, cual es la última vuelta de la pista. Las fichas se reagrupan con cada latido, con cada bocanada de aire nuevo, el río que corre en mí no aparenta cansancio (aunque las apariencias engañen).

Soy yo. Estoy acá. Todos los días, todo el tiempo, a cada segundo. Vivir.
Realidad, ficción, calma, tormentas. Disfrutar el sonido, los silencios, el tocarte. Las noches de verano, las tardes de abril, los soles en agosto. El agua en forma de lluvia, en forma de lágrimas, en forma de agua, en forma de superstición.
Van a venir y me van a ver. No estoy escondiéndome, estoy preservándome. Correr y correr y correr. Y rasguear la piel, atravesar las barreras que me impone la naturaleza, poco sabia en las cuestiones del corazón.
Todos bien sabemos que nunca seré del todo transparente. Usándome, como si fuese eso lo único que necesito. Vamos a dejar las cosas en claro, ya no puede haber escondrijos entre nosotros. Ustedes saben quien soy, yo se quienes son todos y cada uno de ustedes.
Ahora si, cambiemos de tema. Tengo un tesoro pendiente para el día de hoy. El cerebro abierto de par en par, para que se airee y recomponga sus tejidos. Entre mis órdenes del día se encuentran: tender la cama, lavarme la cara y respirar.

Fifteen Forever

La persona que amas puede desaparecer. Todos podemos desaparecer, pero yo elijo no estar atarme a nada. Prefiero sentir esa perfecta sincronía, ese ensamble perfecto, esa simbiosis de piel y emociones que me arrastra hasta ese rincón en el cual me siento cómoda conmigo. Pienso y pienso y pienso, una y mil veces, en que es lo que me motiva a sentir. Soy quien debo ser. La noche me acuna en sueños, y solemos ponernos subjetivos.
Las cartas de amor, ¿se contestan o se devuelven?
Me estoy quemando. Las expresiones siguen acerrojadas. No hay ventanas por donde escapar. Agua, fuego, mugre, rostros que me arrastran hasta casi borrar mis recuerdos. El encantador sonido de una voz que me quiebra la entereza emocional, estoy herida.

Ya no puedo evitar esta caída poco sutil. Soy propensa a huir y esconderme, atemorizada de lo que yo misma pudo producir en mi. Mi corazón lunático no quiere dejarse atrapar, está ya muy débil como para arriesgar un pedacito más de vida.
Mi intimidad está activada. Las claves de su seguridad se extraviaron en un mal sueño, es como un invierno a pura sal.
De buenas a primaras digo basta.
Me rio de mi y vuelvo a ser la de ahora, la que trata de no ser tan evidente. Vuelvo a mi, aunque ya no quiera. Vuelvo a ser la que no quiero ser. Porque en realidad quisiera volver a ser parte de mi vida.
"Yo seré el ama del aire. Nunca nunca lo diré. Ningún secreto, ninguno de mis secretos. No puedo con esta soledad. Soy inmune al rencor, pero mis errores surcan el perfecto espacio de las canciones que disfruto escuchar. Tardaré muchos años en encontrarme con el alma que estoy dejando en la intemperie de mis domesticaciones."
Nylon, intentando ser la mujer a la que todos respetan.

(ME ATURDEN LAS LUCES DE NEÓN)

No Voy A Negar El Pasado.

Voy aunque me quemes, fuego...

Lo abstracto es natural. Puedo aceptar que ¨para siempre¨ sea consecutivo.
Me daré un baño de licor, tierno aroma a placeres. La risa atolondrada se embriaga y me embriaga, es como danzar sin dar jamás un paso en falso.
Las pupilas son ahora dos faroles que emanan una tenue luz: por momentos, intermitente, por momentos, imperceptible. Por fin siento que no necesito nada más de lo que tengo.
Hace calor en mi cuarto, por lo que procedo a quitarme la ropa. a cada segundo el aire me cobija; se vuelve piel, escamas, aire y otra vez es un viaje en tren, a las tres de la tarde, con destino final el polo norte. Viaje de verano, estación: canícula.
Estoy desnuda.
Camino por los pasillos interminables de la biblioteca de Babel. Los recorro en busca del código maestro, de la llave que me permita ser quien contenga todas las claves y todos los secretos de todos los tiempos pasados, de los presentes y de los venideros. Ambiciono ser todos los idiomas, todas las voces y todos los personajes. Soy consciente de que con ellos, también me invadirán sus errores, sus defectos y sus fracasos Estoy acostumbrada.
El mundo me adorna con blasfemias. Estoy harta de ver mi rostro colgado en las paredes de las calles, con letreros obscenos y repugnantes, acusándome de ser quien ha librado las plagas y los males que se esparcen entre los seres que me rodean.
La subjetividad es mi fiel amiga, y juntas, a cada paso, absorbemos cantidades inconmensurables de la vorágine se Buenos Aires, y de sus lechos de muerte callejera.
Me cuesta abrir los ojos y lo hago poco a poco, no sea que aun encuentre tu nariz pegada al cristal empañado de mis necesidades básicas, y no tenga remedio más que abrirte las puertas de mi corazón, para que por fin extrañes el sabor de mi sonrisa en tus labios.

Atame con nylon, que soy un espécimen duradero.




MesesTres.

Cobíjame mientras el sur se esconde detrás de tu espalda. El perfume no es para nada volátil, se impregna en nuestros huesos como un ultraje a destiempo. La naturaleza de un alma que no existe es ignorancia enjaulada y el viaje de ida es un amor que dura cinco minutos. Me haces bien. De la mano, permanecemos en las orillas opuestas del río. Me gusta mirar tus ojos, lejanos. Me gusta extrañarte, aunque sienta que el aire que me mantiene despierta se me escape por la mirilla de tus dedos.
Los bancos de Plaza Francia se desvelan a causa del mal uso de los recursos imaginarios. Naufragios que pesan como un mar de muerte, se pierden, se hunden y reflotan como burbujas calientes. Necesito ese calor. El tuyo. Las manos de un reloj que marca el tiempo sin fechas ni historia, me acarician tan toscamente que arrancan pedazos de mi cuerpo, como si ello tuviera menor importancia.
El sol cae despacio, a cuenta gotas, como pidiendo permiso para ser. El pasto, que es verde y lima, lo reprende por impuntual, pero no logra imponer el menor castigo porque sin uno, el otro no tiene razones para existir.
Hoy me conforma verte dormir y enredar tu pelo con el mío, que se enmaraña como la tabla del dos.
Distancia insalvable, destino errante, desierto y oasis. El miedo de no verte nunca mas, solo tiene respaldo con el de no verte por primera vez. Quiero impartir clases de acrobacia sobre hilos de cartón, quiero trepar el álamo que esconde mi luna favorita, sin rasgarme las rodillas como cuando soy chica... como siempre.
No le busques un sentido a esto que siento, te vas a quedar con las manos vacías en el primer intento, mejor dale un sentido propio, único.
Aprender a equivocarse con nada de elegancia, a chocar contra el muro mas grande y volverse loca de euforia por saber que se puede seguir intentando, y chocarse de nuevo (de vuelta esta el colectivo, y Abril viaja en subte porque le da placer). Ensayo y error. Aprender a encontrar el norte, que quiere imitar al sur, pero no encuentra lugar, porque tus hombros son solo para mí.

Abril, vestida de terciopelo azul.

Abril colecciona cualidades, obsequia desamores y expone sus miserias con orgullo y pesimismo. Le gusta comer atún con los dedos, y chuparse los codos de impaciencia.

A veces escucha pasos que suenan y resuenan como tiempos grises. No le agradan los relojes de arena, no los comprende, no los aprende, no los disfruta. Si disfruta, en cambio, como roza el aire en la muerte, como el agua brilla como un diamante loco.
A Abril siempre se le escapa la tortuga (bien vale aclarar que esto, solo sucede en su imaginación, puesto que su padre no le deja tener una tortuga porque dice, están por extinguirse). Abril piensa y despiensa rumores de gente grande, nunca ve sombreros donde hay boas cerradas o boas abiertas, no pregunta banalidades ni sobreentiende situaciones. Abril siempre pregunta… (¿Q hora es?)… Siempre da explicaciones, siempre tiene sueño…Tiene frío…Languidece.
Grita con vehemencia para ahogar los ecos de la voz de su conciencia. Miente y oculta. Distinto y diferente. No olvida, porque le parece una aberración.
Abril considera que, de vez en cuando, es de buen samaritano compartir el chocolate. El dulce de leche la empalaga y las orejas son su fetiche favorito…arrastran sus cosquillas hasta el nirvana.
La vez pasada, cuando caminaba por Plaza Francia, quiso comprar una pulserita con cascabel, pero no se fabrican de su talla… es tan pequeña que parece gigante. Estrella.
Cuando Abril esta de buenas, es la mas mala de todas. Se caen pedazos de nube y flotan hedores que habían estado encadenados hasta entonces. Abril nunca gusto de compartir, mucho menos lo que no posee, pero si la domesticas, huele a frutillas con crema…
Intransigencia, maleabilidad, escasez de razón. Cualidades que se potencian en la mente de Abril. Una comuna de gentes y otras especies coexisten en su cabeza. Porque Abril son 5, son 13, son innumerables vestigios de personalidades distintas, indistintas…diferentes (que no es lo mismo todo que nada).
Abril no tiene amigos, no. Tiene conocidos, reflejos en algún que otro espejo sucio, por demás (otra vez). Tiene ramificaciones extensísimas de sus otros yo. Tiene camaradas. Confesarlos, seria tan obvio como admitir que se roba los amuletos de los supermercados mayoristas. Le gusta viajar en subte y le da miedo a la vez. La oscuridad, el encierro.
Se desdobla para sus adentros y se presenta ante el exterior como otra persona. Con otro nombre, otra cara, otro pelo. Mira de reojo e inspecciona peculiaridades. La ofusca que ciertos ojos, escudriñen su persona como si se tratara de un escarabajo multicolor con 19 patas, 6 cabezas y 1333 mil cucarachas colgadas de sus músculos.
Abril lleva infinitas cosas a cuestas, a veces le pesan, a veces no. Descansa, pero no se deshace de ninguna. Abril es una “hucha”, como le decía su abuela, que también le decía “cielito” y “abuelita de la abuela”.
Se regocija mirando manos de hombres que, generalmente, no le apetecen.
Ya no lee a Agatha Christie, ahora lee Historias de Cronopios y de Famas.
Adentro de un libro es donde mas cómoda se siente. Le gustan palabras que al mundo le perecen ordinarias, le resultan sonoras, palabras que van para atrás, aunque ella crea de manera ferviente que cuando de palabras se trata, no se retrocede ni un paso. Es irónica, o sarcástica, o complicada, o compleja, o estupida. Es todo eso junto, mezclado. Es todo y nada, pero es nada, mas que otra cosa. Y le encanta ser más que eso.

La Rabia

Creo que si me hubiese tomado la estúpida molestia de cuantificar el tiempo que lleva abierta la ventana que me indica que mi ordenador esta completamente listo para facilitarme el trabajo de subir una foto a mi pagina de fotolog, el conteo total daría cuenta de las exactamente dos horas que transcurrieron desde que inicie la tarea...
No se que me pasa. No se si me pasa algo malo, o algo bueno... No se ni siquiera si me pasa algo. El té que tome hace dos minutos estaba demasiado caliente... ¿Estaba en verdad demasiado caliente? Así estoy, Tengo ganas de reproducir algo que escribí en su momento y luego regale al señor de la letra muda, pero no se. Empezaba algo así como: "...Así de fácil es, como arrastrar arena con suspiros vacíos...". Le gusto muchísimo y ser lo regale, porque en ese momento, el me saco de ese estado de letargo intelectual en el que mi mente se mete a veces, cuando ya no me obedece. A decir verdad nunca me obedece. En fin, no se.
¿Cual será la clave? ¿Cual será el motor? ¿Que palabra o movimiento hará girar la llave que duerme en el tablero? El punteo tintineante que estalla en el aire cuando mi corazón late es inequívoco. Penetrante y hasta absoluto en cierto sentido.
Los recuerdos evocan en mi mente un sabor triste e inocuo. Un sueño recurrente se entreteje con alguna que otra deliciosa pero prohibida idea: mi memoria es para mi como una infinita y exquisita bodega, vasta colección de residuos para alguien que carece de paladar etílico.




(Ya ves lo difícil que puede llagar a ser. Tal como van las cosas, acabarán crucificándome.)
Calambres En El Alma...


Nylon, haciendo todo lo humanamente posible
"Las copulas y los espejos son abominables, porque multiplican el numero de los hombres."



Aca estoy, tratando de ser mas inofensiva que de costumbre. Rodeada de manos, de espejos, de esponjas y de titeres.
Se me acaba de caer una pestaña, justo ahora que pienso en eso, que es en lo que no debería estar pensando. Seguramente la pestaña va a volar y se va a perder en el tiempo. Entonces yo la voy a coser a mi pensamiento, por uno de sus extremos, para que se pierda con ella, para que juntos desaparezcan y se esfumen en el aire. Me molesta sentirme subjetiva. Quisiera poder hablarte sin sangrar.


Las cosas que me pasan son.


¿Acaso serà siempre asì?...¿Siempre seràn secuelas de mi presente? Can't Stop...

Picture Light

 Me desperezo.
Grito.
Hurto.
El cielo me desvanece en un sin fin de frases que jamas oiré.
Las bocanadas del aire que no pude respirar se burlan de mi fatidico estado de letargo.
Nadie me busca.
No tengo ni siquiera una goma de borrar para desaparecerme por completo.
No quiero ninguna goma de borrar para desaparecer por completo, tengo mis propias instrucciones.
Mañana voy a ir al cine a ver una pelicula para chicos, seguramente me voy a divertir en demasia.
Tengo malas experiencias; cajas y cajones repletos de malas experiencias: en autos, en cines, en tribunas, en La Paz...
Las personas me miran y respiran aliviadas por ser quienes son, y no ser yo... (Sonido de una estruendoza carcajada de mi parte!)
Al menos puedo darme el lujo de decir con total convencimiento que hay gatitos que pueden vivir en los pulmones de alguien, y que solo se van si hacen tos-tos-tos!
No quiero perder.
Las mañanas son demasiado largas para mi gusto.
Las estrellas estan para mirarlas (yo estoy para no olvidar...te)






Nylon, intentando no volar en circulos.

Repudio (?


El teléfono me sorprendió. No suele hacerlo y yo no quiero dejar que nadie cuente mi historia. No voy a dejar que nadie lo haga. Como no voy a dejar que nadie le cambie los pañales a mi hijo, ni le suene los mocos, ni le cante canciones de cuna, no señor. Tampoco voy a dejar que nadie aprenda lo que yo tengo que aprender, ni a ignorar lo que tenga que ignorar. No voy a dejar que nadie olvide ni recuerde por mí. Ni que escriba lo que yo tengo ganas de escribir, porque eso seria como dejar que otros vivan mi vida, que seres ajenos y extraños a mí sientan lo que me toca sentir, se adueñen de mis emociones, hagan y deshagan con ellas a su antojo. Quiero ser yo quien elija a quien odiar y a quien amar, que actitudes repudiar y cuales defender. Mis ideales serán míos por convicción y por elección propia, tampoco dejare que nadie los elija por mí. Me vestiré e interaccionare con el medio que me rodea de la manera que mas me plazca, tomando las decisiones que crea convenientes para mi mejor desarrollo humano, emocional e intelectual. Atrás han quedado las épocas de sometimiento y de pseudo esclavitud que me trastornaron la mente (vaya pasado el mio). Hoy no voy a dejar que nadie me diga lo que tengo que hacer, ni decir, ni pensar, ni nada que se le parezca. Soy libre, y al decir que soy libre, estoy diciendo que estoy en soledad... Soy una suma de malentendidos. Soy como un vulgar ladrón (pero de ideas magistrales).

Invisible...

No puedo creer en la noche, ella suele mentirme demasiado a menudo. Uno de los nervios que atraviesan mi medula espinal esta totalmente tildado, me cuesta moverme. Adentro hace más frío que afuera, como cuando llueve más adentro que afuera, pero distinto de cuando afuera llueve todo el cielo o de cuando tengo una sucursal del cielo en mí habitación. Escucho canciones de esas que se suenan en la radio, esas que la gente pide con la extraña necesidad de quien intenta ser un poco menos desdichado a cada segundo, con cada bocanada de aire.
Al aliento se desborda en mis pulmones: te juro que te extraño. La sensación de el deber y todo aquello que esto implica me restringen a la soledad... es tan aburrido. Mientras busco que escuchar ahora que se esfumo la ultima melodía de la canción que sonaba en mis parlantes, intento hacer el esfuerzo que conlleva el hecho de encontrar las fotocopias que he de leer, por enésima vez consecutiva a lo largo de las ultimas 36 horas... otra alternativa mas que aburrida para matar al tiempo.
Menuda desgracia me toca soportar... No quiero deber, debo hacer, quiero ser. Quiero estar, pero me pasa pornostar al día con lo que siento.
La analogía del resorte mágico: si lo estiro se desplaza por la tibia línea del equilibrio inexistente, en busca de una posición que le genere un estado tan místico como etéreo, que lo devuelva a su homogéneo punto de ebullición.
Mutare y seré otro nombre, otra voz, otro sexo. Otra mañana, otro sol, otro Dios. Seré la cobija que cobije al frío cuando se sienta solo.
Seré la calle emblemática de tu cuento fantástico menos favorito, las llamas de la hoguera que potenciaron la pasión de alguna herida mortal. Seré el testigo clave de un magnicidio. Seré la escoba que esconda la mugre bajo la alfombra. Seré la clave que destrabe el secreto de tus excepciones, el mismísimo enigma de la vida y la muerte.
Seré el vestido que deja entrever, a trasluz, la piel de la chica más hermosa del mundo.
Seré la caja de Pandora, la torre Eiffel y el cromosoma inexistente, el que sea necesario para ser perfecta, aunque me aburra y decida ser otra cosa...


Metamorfosis.

Trenza cosida

La cara reflejada en la ausencia de la ventana detrás del portón azul sin ojos. Es como dormir sin haber amado la noche anterior a ninguna otra. Tantas penumbras que salvaron mi muerte, absurda como las demás y no tanto, porque sucede que ahora soy mas feliz que entonces.

Aun hoy, hay caminos que no he recorrido. Siempre los habrá, irremediablemente. Las esenas que no representé en lo corto de la minúscula existencia que llevo a cuestas, aguardan el momento oprtuno, escondidas entre bambalinas.

*

Hacia ya lago rato que no la veía, y me visita ahora, justo después de un sacudón sincero y reconfortable (lo suficiente como para que ella tubiese la necesidad de regresar a mi).

*

Resulta ahora que hay un Señor que tiene un disco, y en su disco hay una chica desnuda. Ella tiene un chanco sobre su cuerpo (desnudo), que el (el Señor, claro esta) ha transformado en collage. Yo lo escuché esta mañana, mientras esperaba que los españoles traigan el almuerzo (estoy hablando del disco, aclaro por si las moscas, que en este caso, no estan posadas sobre ninguna boca...). Tengo que escucharlo con mayor detenimiento, leer las letras impresas en el papel que lo protege, explorar sus intrinsecos recobecos de viejo choto y restregarme a lo largo y ancho de todo el cerebro, su fantastica manera de conjugar las palabras en el inonciente colectivo. Siendo ¨descubriir¨mi palabra clave.

Juguemos... Yo elijo al chico delete.

Intervalos

Anoche me volvió a pasar: me quede dormida escribiendo. Un garabato apenas visible adorna mis palabras y se deja recorrer, ansioso de que descubra que me quiere decir con tanta fragilidad.

Estudio que quise decir yo con lo que alcance a escribir y no encuentro motivos (esta sonando una canción de Luís Miguel en la radio...):
"Aun ahora, cómoda, calentita y a salvo (como anoche), no logro entender el porque de la angustia. No comprendo el porque de las lagrimas derramadas. La necesidad de irme volando... -y lo que sigue me lo reservo-". Inevitablemente.






Y acá estoy, otra vez, contemplándome. Sintiendo cuan frías están mis manos, oliéndome el pelo, escuchando música para bailar.
Desde cierta distancia, me llegan las voces de ellas, que se están contando sus cosas. Se ríen, lloran. Ayer a la tarde les prepare tostadas para merendar.
Hace un rato me puse a escuchar Pink Floyd y fui feliz. Siempre soy feliz cuando escucho a Pink Floyd. La vida cambia.
No quiero que nadie me robe el espacio, pero resulta que hoy es domingo y eso es inexorablemente improbable de suceder.
Hace ya bastante tiempo que me siento como Ms. Burns, en el capitulo de los Simpsons, donde el doctor le dice que tiene tantas enfermedades que esta perfectamente bien de salud solo porque las enfermedades se bloquean a si mismas, impidiéndose la entrada el sistema inmunológico. Solo que a mi me toca verlas luchar por colarse en mi cerebro, en mi piel, en mis huesos y agredirlo, agredirla, agredirlos, agredirme... No quiero.
No necesito susurrar.

Huyendo


El mar sangra profundidad, oscuro. A lo lejos, se encienden las llamas de un agujero infinito, ausentes claroscuros lo inundan y lo pierden. Parecido a lo que sentí la otra noche, cuando no tuve noticias tuyas...
Hace frío, me tiemblan las manos y, mientras venía para acá pensaba en que tus actitudes me consumen...
El insistente, penetrante sonido de una alarma delatora suena dentro de la lejanía, en algún lugar escondido de mi. Suena de manera tan contundente que me hará estallar los nervios en la próxima semana. Trazos de nervios que se esparcirán por este aire congelado, que sabe a cuchillo filoso.
Quisiera poder escribir una carta y dormirme con ella, para que nunca se me olvide que sé escribir, dando por tierra con cualquier metodología.
El espacio se satura de sueño.

Discapacitada Emocional...

Los pasos previos. El descubrimiento. Los recovecos de cada personalidad, sus miedos mas íntimos. Lo que ve, lo que siente, dónde se refugia de sí misma.
Cada persona describe su masacre de sentidos de una manera distinta a cualquier otra. Suena tan lógico. Me siento subjetiva (?).
Durmiendo en el lugar en el que la realidad es, en realidad, una creación discursiva.
En este mismo instante, daría lo que fuera por jugar a ser la llave de la puerta del cuento de Cortázar, o el mismísimo Lucas, o un cronopio... No, mejor un cronopio no. Mejor juguemos a que yo era una fama.